El artista presenta una canción de raíz folklórica grabada de manera artesanal
Yohan Crux presentó el videoclip de “Celeste y Blanco”, una canción que cuenta con la participación de Fede Conzonno en el violín y que nació de un proceso creativo íntimo y artesanal.
El sencillo fue grabado en la casa de Lucas Martínez (awway.), productor del proyecto, luego de que el artista invitara a Conzonno para aportar su impronta a una canción de espíritu pseudo folklórico que estaba en pleno proceso de desarrollo.
La intervención del violinista terminó siendo clave para definir la identidad del tema. “Sumó su magia con el violín y quedó la canción que pueden escuchar hoy en día”, explicó el artista sobre la colaboración.
Un videoclip realizado junto a estudiantes de cine
El videoclip de “Celeste y Blanco” fue realizado por Caballo Místico Producciones, un grupo de realizadores vinculados a la carrera de cine de la Universidad Nacional de La Plata.
Según contó Yohan Crux, el proyecto audiovisual nació de manera colaborativa con amigos que decidieron sumarse al proyecto y acompañar el lanzamiento.
Aunque Fede Conzonno no participó en el rodaje, el músico destacó la importancia de su aporte en la canción: “Quiero siempre destacar que sin él esta canción no sonaría como suena”.

Una historia personal que lo llevó a la música
Detrás del proyecto artístico está Juan Cruz Torres Navarro, quien comenzó su camino en la música recientemente, luego de haber transitado distintos estudios universitarios como Filosofía, Psicología e Inglés.
Durante su infancia tuvo un fuerte acercamiento a la música gracias a su familia: asistía a conciertos, participaba en espacios de desarrollo creativo musical para niños y llegó a tomar clases de batería, aunque sin una intención profesional en ese momento.
Con el paso del tiempo, atravesó diferentes procesos personales y momentos de introspección que lo llevaron a replantearse su rumbo. En ese camino también apareció la fe cristiana, que el artista identifica como una experiencia decisiva para orientar su vida hacia la música.
Hoy, Yohan Crux encara esta etapa con la convicción de que su proyecto puede crecer con disciplina, amor y el acompañamiento adecuado, dejando que su historia continúe revelándose a través de sus canciones.








