Ramma contó cómo se enteró que abriría los shows de Bad Bunny en River: “Estaba jugando a la Play”

El joven artista relató con humor el inesperado llamado que lo llevó al Estadio Monumental para presentarse ante miles de personas

Para muchos músicos emergentes, tocar en River Plate es un sueño lejano. Para Ramma, la noticia llegó en el momento más inesperado: estaba acostado, jugando a la PlayStation.

Así lo contó en una charla distendida en el ciclo Tapados de Laburo (OLGA), donde repasó cómo vivió la confirmación de que sería el encargado de abrir los tres shows de Bad Bunny en el Estadio Monumental.

“El miércoles me enteré que le iba a abrir el show al Conejo. Y el viernes ya estábamos ahí”, resumió entre risas, todavía sorprendido por la velocidad con la que se dio todo.

Según relató, el anuncio lo tomó completamente desprevenido:

“Estaba acostado, jugando a la Play, en otra. Y me dicen: ‘Atendé, atendé, que va a pasar algo’. Yo más o menos estaba informado de que algo podía llegar a pasar… y simplemente sucedió”.


De Trelew al Monumental

Detrás de la anécdota está Ramiro Valentín Domínguez, el joven artista de Trelew que, con apenas 21 años, fue elegido para abrir las presentaciones del 13, 14 y 15 de febrero en River. Un gesto que no solo lo posiciona como uno de los nombres emergentes más fuertes de la escena urbana argentina, sino que además amplifica su proyección internacional.

Cuando le preguntaron si dudó antes de aceptar, su respuesta fue inmediata:

“No, es un sí de una, 100%. Pero igual estaba re asustado. Sentía el corazón… no que me latía rápido, sino que me latía fuerte”.

La frase sintetiza la mezcla de euforia y responsabilidad que implica subirse a un escenario frente a decenas de miles de personas.


El ritual que repite desde los 14 años

Lejos de improvisar su forma de procesar momentos clave, Ramma reveló que mantiene un ritual personal desde la adolescencia: grabarse un video para sí mismo cada vez que atraviesa una instancia importante.

“Yo siempre me grabo un videíto para mí mismo. Lo hago desde que tenía 14, 15 años, desde que tocaba allá en el Sur. Después lo veo y digo: ‘Ok, tengo la historia acá’”.

El gesto habla de una conciencia clara sobre su recorrido. Porque, aunque el salto al Monumental parezca repentino, su camino se viene construyendo desde hace años: shows agotados en Complejo C, Groove, giras por distintas ciudades y un recital gratuito en el Obelisco ante más de 10.000 personas marcaron su crecimiento previo.


El impacto de subirse a River

En River, el desafío fue de otra escala.

“La primera fecha fue un poco más difícil. Me subo, empiezo a tocar la primera nota y se escucha: ‘Desde el Estadio River Plate…’”, recordó sobre el anuncio institucional que interrumpió el inicio de su set.

Ese instante funcionó como un shock de realidad. Sin embargo, las siguientes fechas fluyeron con mayor soltura:

“Las segundas dos fueron mucho más pisteadas, volamos. Me sentí re cómodo y la gente re abrazó”.

Durante su presentación interpretó temas como “Otro beso”, “Cuando pase la tormenta”, “En una”, “Nostalgia” y “Putas”, combinando momentos melódicos con pasajes de mayor intensidad. Desde el escenario, también expresó su gratitud:

“Para nosotros estar en este escenario frente a tanta gente es un sueño. Sepan que yo lo voy a dar todo”.


¿Se cruzó con Bad Bunny?

En la charla también apareció la pregunta inevitable: si logró encontrarse cara a cara con el artista puertorriqueño.

“Lo vi en la casita”, respondió, en referencia al escenario secundario del estadio.

Con apenas 21 años, Ramma ya sumó a su historia uno de los hitos más importantes que puede vivir un artista argentino. Y todo comenzó, como él mismo contó, mientras estaba jugando a la Play.

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